17/8/09

entrada N°3

Los así llamados principados se ubicaban en el archipiélago solar, al sur oeste del continente de S'brentl, el que se encuentra más al Este. La manera más concebible para un nerrano de llegar allí sería en un poderoso velero capaz de sortear las corrientes del Mar Arracio, viajando hacia el noroeste, o bien en un barco menos fiable dar un largo rodeo hacia el oeste, pasando por las costas sur del continente de Krolur. Amurados a esas peligrosas corrientes los piratas más exitosos de las tierras conocidas habían establecido varios santuarios donde esconderse y descansar posándose en cualquier terreno disponible de las islas circundantes. Con el tiempo, los campamentos improvizados se fueron haciendo bases fijas y convirtiéndose luego en ciudades y virtuales estados. Para transmitir órdenes y recibir información los piratas probaron primero encomendar agentes de confianza de la tripulación pero con el tiempo descubrieron que no todos los piratas ni mucho menos hacen bien el papel de mensajeros, por eso formaron con algunos grumetes entusiastas un cuerpo de mensajeros comandado por un capitán retirado. Su grupo se mostró capaz de cumplir la misión satisfactoriamente a criterio de los príncipes piratas e incrementaron sus miembros y su importancia hasta convertirse en la primera guilda oficial de los reinos piratas. En estas condiciones nacio la guilda de los mensajeros, separada y diferente a las guildas de cualquier continente, con una responsabilidad innaudita para cubrir la falta de una multitud de profesiones de funcionarios y cortesanos habituales en otros reinos. Los miembros solían tener razgos distintivos que de alguna manera les impedían ilusionarse con un éxito como tripulaciones pero que no representaban obstáculo para la mensajería.

13/8/09

entrada N°2

El pueblo vagaba en sus quehaceres con pena como de luto por algo que todavía no había ocurrido. Cada día los ánimos parecían más quedos y el movimiento disminuía. Pero aquel día un mensajero llegó al atardecer. Y no era uno que llevara la divisa del gremio conocido sino otra poco habitual, por lo visto de lejos. Un anciano murmuró vacilante algo así como "mensajero... pirata" pero nadie le hizo caso. El término para los salteadores de caminos no podía ser "pirata" salvo en sentido figurado y la idea de que aquellos tuvieran su propio gremio de mensajeros era demasiado extraña para ser comprendida siquiera salvo por juglares o filósofos. Lo más extraño del caso es que el viejo tuviera razón, un mensajero de los principados piratas traía un mensaje a Nerra.

12/8/09

Capítulo 1

Entrada N°1
Un terror nuevo obliteraba los sueños de los habitantes de Nerra. Un ser tenebroso parecía haberse ensañado con la ciudad de los papíros y las tierras aledañas del ducado de Kratalia. Muertes misteriosas de personas prominentes que se sucedían y el miedo del pueblo fuera de las murallas de la ciudad de ser víctimas de nuevas amenazas de las sombras del bosque y la noche.
Esto empeoraba con la situación política de la ciudad, el regente o primera autoridad no tenía hijos varones herederos y a pesar de su avanzada edad no había elegido a su sucesor. Algunos ayudaban a correr rumores de que el viejo no era ya capaz de tomar esa desición de manera responsable.
La incertidumbre llenaba todos los resquicios de la vida cotidiana, amenazaba desde cualquier pregunta obvia y la única certeza parecía ser que la ciudad se dirigía por designio de los dioses hacia una catástrofe inevitable.